Quisiera comenzar estas palabras recordando una tira de la historieta “Mafalda”. En esta tira se ve a un hombre que pasa por la calle manejando un Citroën. Mafalda le dice a su amigo, que está sentado a su lado: “Debe ser uno de los pocos coches en los que lo que importa es la persona que lleva adentro”. Pensaba en esto a la hora de hablar de la catequesis y las nuevas tecnologías, porque es un peligro que se nos presenta, el de dejar que las tecnologías importen más que el hombre que las maneja. Estas nuevas tecnologías van creciendo y desde la Iglesia vamos incorporando muchos de sus elementos.; muchos de estos ya entraron en la catequesis. Pero -como ha sucedido muchas veces- hay catequistas que pueden quedarse entrampados en las herramientas, en los medios de difundir la Palabra. Y se olvidaron de que su finalidad es el anuncio. A lo largo de la historia la Iglesia utilizó muchas tecnologías –escritura, pintura- para comunicar la Palabra, tecnologías que comunican la Palabra de Dios. Los vitrales de los templos son una tecnología. La invención de Gutenberg -el libro impreso- es una tecnología. Hoy el avance tecnológico abre mundos. Todos deseamos que la tecnología sea un instrumento que ayude y haga eficaz la tarea. Pero nunca reemplazará a la catequesis, que es el anuncio de la Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo, viva y eficaz. Predicamos con la unción del Espíritu Santo; el catequista está tocado por el Espíritu. La tecnología nos aporta el papel, y la tinta, y los cables para conectarnos y las pantallas para vernos… Pero no son la Palabra. Cuando la Palabra es proclamada por un Ministro, el Espíritu hace de esa Palabra una voz transformadora: esa Palabra hace milagros. La Palabra resonará en nuestros hermanos comprometiéndolos con Dios. Este es el acto de comunicación de Dios con los hombres. Acción de Dios. En este mundo tan tecnificado y veloz de Internet y el celular… qué bueno, que estas y todas las tecnologías que existen estén al servicio de la evangelización, que puedan facilitar la tarea evangelizadora.

Monseñor Luis Guillermo Eichhorn Presidente de la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica y Obispo de Morón